miércoles, 21 de octubre de 2009

La Hiedra




Poniéndole trabas al corazón.
Me tropieso y caigo..para refugiarme en el calor de tus manos.
Queriendo escapar, como solo lo anelan los condenados, como solo lo sueñan los amordazados del fuego al milagro.
De un salto me desprendo de tus labios.. y caigo.
Otra vez caigo. y duele, lastima, hiere alejarme de tu tacto.
Tu preciado tacto. Vuelvo y vuelvo a escapar.. me escapo de tus ojos, tus anelados ojos.
Te espío .. te deseo.. te busco y encuentro.. por cuánto tiempo te tengo? llenarás de flores mi pecho.. de rosales imponentes y seré tambien la hiedra, la hierba que trepa y crece...
que trepa y crece.


+Escencia+


(05/10/09)